| Reseña Luego de enfrentar las dos versiones de Anton Chéjov "Espía a una mujer que se mata" ("Tío Vania") y "Un hombre que se ahoga" ("Tres hermanas"), el director argentino Daniel Veronese aborda el Proyecto Ibsen, para indagar sobre la obra del noruego Henrik Ibsen con un programa teatral en dos partes, estrenado en Buenos Aires en julio de 2009.
"Todos los grandes gobiernos han evitado el teatro íntimo" (Versión de "Hedda Gabler") y "El desarrollo de la civilización venidera" (versión de "Casa de Muñecas") son dos piezas independientes, pero unidas por un mismo espacio escénico y por la dramaturgia.
En palabras de su director: "En espejo deformado, Hedda, dueña de una impermeabilidad asombrosa frente al espíritu humano y a la necesidad del prójimo, se presenta como una tenaz defensora de lo que ella quiere y siente frente al mundo. Por eso su inquieto pensamiento femenino se clava con tanta facilidad en la médula de un tejido social hipócrita e insatisfecho. En ambos casos (también Nora) son sendas estacas que aún hoy siguen haciendo sangrar instituciones incómodas frente a textos ¿fuera? de su tiempo. Como dos curvas se tocan en el vértice de las cuentas pendientes".
"Hedda Gabler", fue escrita en 1890 por Ibsen donde presenta la figura de una mujer singular, cuyo corazón aspira a una vida llena de gestos sublimes, heroicos, pero que carece de la determinación necesaria para llevarlos a cabo.
Es prisionera de un matrimonio nefasto y se siente oprimida en el ambiente mediocre de una pequeña ciudad y frente a la hipocresía de la moral pequeño burguesa. |