| Reseña La pieza muestra con humor cómo los hombres chilenos descubren, educan y enfrentan su sexualidad. Desde el niño que reconoce su virilidad frente al espejo, hasta el hombre maduro que pierde la batalla con el cuerpo, pasando por el joven que se embriaga con el poder de su testosterona, son algunos de los personajes que dan vida a la historia.
No faltan los mitos escolares, sobre la masturbación y la primera vez, por ejemplo, y tampoco la homosexualidad escondida detrás de una apariencia de hombre recio en medio de un estadio.
Sobre la vigencia de la obra, el actor cree que lo está más que nunca: "La mala educación sexual de los hombres en nuestro país no ha evolucionado nada. Seguimos siendo los mismos imberbes de siempre. Y la muestra fehaciente de nuestras carencias se refleja en la incontinencia sexual violenta del día a día en nuestra relación con las mujeres. Todos los meses se produce al menos un femicidio y esa es una clara señal de que los traumas sexuales están a la orden del día y los disfrazamos con una careta de machos conquistadores empedernidos, en vez de asumir nuestras debilidades y buscar ayuda". |